COLOQUIO DE LA EXTIMIDAD

El título del Curso de Miller, Extimidad, extraído de la enseñanza de Lacan, subraya su singularidad. El hecho de que sea un neologismo entendible, hace pensar que se pueda pasar fácilmente de intimidad a extimidad. Esto es un desafío al estatuto fundamental del sujeto en la filosofía, un desafío al discurso que habla precisamente, del sujeto como tal, y que habla de ello antes que el psicoanálisis. El discurso filosófico supone la transparencia del pensamiento a sí mismo, no supone ninguna extimidad. Aunque sí se discute acerca de la necesidad, o no, de un espacio interno, una intimidad.... En estas discusiones, sobre el estatuto de la transparencia del pensamiento a sí mismo, la solución encontrada por la fenomenología fue la de preservar la presencia del sentido como tal. Ésta fue la solución de Russell y la de Heidegger. Se trata, de la presencia del sentido que apunta a una intencionalidad. La extimidad del goce, es aquello que lo pone en duda de una manera absoluta. No hay ninguna presencia del sujeto en su goce, él queda en exclusión de este goce. Por ello la extimidad del goce es un desafío al discurso filosófico en sus fundamentos... Entonces, a un cierto nivel se encuentra el vacío, que no tiene encarnación, de la falta en ser; pero a otro nivel esta no encarnación, esta falta en ser, puede también describirse como la presencia máxima del goce. Esto no significa que sean dos aspectos contradictorios, sino que son dos facetas del mismo fenómeno. No habría que confundir un nivel en el cual tenemos el lugar vacío de la falta en ser y el lugar vacío que resiste al ser. Cuando se dice "ser de goce" es una paradoja entre los términos, puesto que el goce no tiene ser. La falta en ser es también el "ser de goce". Esto es una reformulación del antagonismo profundo entre el ser y la cosa de la que se ocupa el psicoanálisis, aquella que resiste al ser. Pues bien, Miller supo hacer valer esta intersección, entre el ser y el goce, en todas las facetas, en múltiples aspectos y con todas sus consecuencias... Eric Laurent