PSICOANÁLISIS CON NIÑOS Y ADOLESCENTES 2

Hemos querido hacer de este libro un testimonio e instrumento de trabajo sobre las problemáticas actuales en psicoanálisis con niños. Testimonio e instrumento de un trabajo en curso, como siempre en psicoanálisis. Nos orienta un comentario de Freud a la prensa que, cuando se le señaló que había discípulos suyos más ortodoxos que él mismo, y respondió: "La época cambia y el psicoanálisis también cambia". La época cambia y el psicoanálisis también cambia. Esto se siente en los consultorios, las instituciones de salud, de justicia, las familias, los medios de comunicación. La mayoría de las referencias a la infancia sitúan al niño como centro de las nuevas y las clásicas estructuras familiares. Tal como lo plantea Eric Laurent en el texto que incluye el libro, ha habido una inversión de los lugares del niño y la pareja parental. Ya no hay primero una pareja unida por lazos amorosos y eróticos que engendran un niño y forman la familia nuclear, sino que, inversamente, allí donde hay un niño hay familia. Clásica, monoparental, recompuesta, homoparental… primero es el niño. Pero a diferencia del His majesty the baby freudiano con su brillo fálico, hoy se trata del niño como objeto a liberado. Liberado de los lazos simbólicos con el Otro, objeto causa y condensador de goce. En ocasiones, su lugar es equivalente al del fetiche que vela la diferencia sexual. Un psicoanálisis a la altura de su época, es el advertido de la función de "lugarteniente de la no relación sexual" en la que el niño es esperado por un Otro que soporta mal la diferencia. Dejemos que este libro hable.